Helena Barbagelata

Helena Barbagelata (Genova, Italia, 1991), modelo de alta costura, artista multidisciplinaria, cineasta, escritora, investigadora y activista, premiada en distintos ámbitos de la creación y la innovación. Doctora en Filosofía, Matemáticas y Ciencias Cognitivas por la Universidad de Atenas. Recibió varios premios artísticos de la Fundación Onassis, Academia de Bellas Artes de San Petersburgo, Universitat Autònoma de Barcelona, entre otras. Miembro de la Israeli Artist Network, America-Israel Cultural Foundation, Sociedad de Artistas Judíos (SoJa), Associazione per il Circuito dei Giovani Artisti Italiani (GAI) y de la Organización para la Democratización de las Artes Visuales (OBDK). Sus obras combinan técnica mixta, escultura, pintura, video, arte sonoro y técnicas de grabado. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas a nivel internacional. Es autora de varios poemarios, cuentos, ensayos y obras de teatro, y ha publicado artículos en diversas revistas, publicaciones y antologías.
Letra Suspendida
תו תלוי (Tav Talui)
Los poemas originales de la obra Tav Talui: Letra Suspendida, en hebreo e italiano, se presentan aquí acompañados de su traducción al español, realizada por la autora:
Helena Barbagelata
הייתה שירה
אי־שם בתוך הדופן —
שמעתי אותה פעם,
לפני שהשתיקה
לימדה אותי
איך להאזין
קטפתי תפוז
מענף של פצע
וטעמתי את השנים
שלא הבשילו.
השלכנו אותם לים,
צפינו בגלים
בולעים את המתוק
Hubo un canto,
empalado en algún punto del muro —
lo escuché una vez,
antes de que el silencio
me enseñara
el arte de escuchar.
Desgajé una naranja
de la rama de una herida
y probé los años
que jamás llegaron a madurar.
Los arrojamos al mar;
contemplamos las olas
engullir lo dulce
בלי לומר מילה.
ואני —
ישן עם אוזן אחת פתוחה,
למקרה שהשתיקה
תחליט לתקוף.
sin pronunciar palabra.
Y yo —
duermo con un oído en vela,
por si el silencio
decide arremeter.
העץ פורח בתפוזים,
נפתח ונפצע,
פותח את סף הנשימה
שנותרה תלויה באוויר.
רגשות מסוימים
נושאים ריח
של ילדות ששבה
על גחון דהוי
של סירה שנשארה בחוף.
El árbol florece en azahares,
desgarrándose al desplegarse,
abre la puerta del soplo
suspendida en el aire.
Algunas emociones
llevan el incienso
de una infancia que regresó
sobre el vientre desvaído,
de un bote yerto en la orilla.
La bocca sa ancora di piombo,
di grappolo acerbo,
zigrinati nel sogno.
Il fragore —
non smette: grandina
nelle orecchie cave,
avvinghiando mezuzot
nella carne mangiata
dalle pergamene.
Una parola sigilla
e sbava l’arsenico
sulla frangia della tua lingua.
La boca aún sabe a plomo,
a racimo verde,
dentada en el sueño.
El estruendo —
no cesa: graniza
en los oídos huecos,
clavando mezuzot
en la carne devorada
por los pergaminos.
Una palabra sella
y derrama arsénico
sobre el fleco de tu lengua.
Non fu suono,
ma l’impronta che lascia
quando si ritrae —
un vuoto teso tra due battiti,
una soglia refrattaria al passo
No fue sonido,
sino la huella que deja
cuando se repliega —
un vacío tenso entre dos latidos,
una frontera que resiste al paso
per eccesso di quiete.
Ho abitato quel varco,
quel punto cieco
dove il tempo inciampa
senza cadere.
por exceso de quietud.
He habitado ese hueco,
ese punto ciego
donde el tiempo tropieza
sin sucumbir.
Sabbia che sfugge
Qualcosa in noi si disfa, si rifà —
Riva muta, al primo soffio
di primavera:
cede, si finge intera,
attende il mare.
Arena que se escapa,
algo en nosotros se deshace, se rehace —
orilla muda, al primer aliento
de la primavera:
cede, se finge entera,
aguarda al mar.
