Esca Ignis
Alejandro Carmona Navarro

Alejandro Carmona Navarro (Málaga, 1983). Estudió derecho en la universidad de Málaga. Buscando una poesía visceral y apasionada donde dejar patente su expresividad, publica su primer poemario Paradigma del olvido en 2020, participó en publicación de la primera antología Poesía por el planeta 2023 y en las antologías de poesía de Autores 2023, 2024 y 2025. Y su último trabajo Esca ignis en 2025. En el 2011 creó el blog Rayando versos, donde fue publicando periódicamente sus textos.
«Entre Llamas y Versos: El Universo Lírico de Esca Ignis»
Esca Ignis, de Alejandro Carmona Navarro

Esca Ignis de Alejandro Carmona Navarro, es una intensa travesía poética por los territorios del amor, el desamor, la pasión y la muerte. Como su título —que evoca la chispa del fuego— este poemario es ardor puro, encendido en versos que oscilan entre la ternura confesional y la crudeza existencial.
Desde la «Obertura» hasta el «Epitafio», el lector es testigo de una voz poética que no teme exponerse. Los poemas destilan sensibilidad, conflicto interno y una visceral sinceridad emocional. La obra se erige sobre imágenes poderosas: cuerpos deseados, noches perpetuas, dioses caídos, ruinas del alma y sombras que aman y devoran.
En este universo lírico, el yo poético se nos presenta a veces como ángel, otras como demonio, a ratos héroe y otras tantas villano —“el villano de su propio poema”—, pero siempre humano, atravesado por la memoria, la pérdida y el anhelo. La presencia del cuerpo, la carne, el deseo no se oculta, sino que se celebra y se interroga en cada texto, como en “Placer prohibido”, “Sombra, pasión y deseo” o “Yo no quiero santidad”.
Además del erotismo y la soledad, hay una constante pulsión de renacimiento, como en “Nueva primavera” o “Atardeceres”, que marcan ciclos de caída y resurrección espiritual.
La poesía de Carmona es directa, sin excesivos ornamentos, pero profundamente lírica. Sus versos breves, a veces aforísticos, impactan por su claridad emocional y estética. En ellos, el amor no es solo tema, sino campo de batalla, prisión, redención, y sobre todo, fuego que consume.
Esca Ignis no solo es un libro de poemas, es una bitácora íntima donde se desnuda el alma y se entrega sin miedo al lector.
ESCRIBIR CARTAS DE AMOR
“Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace
con los cerezos”
Pablo Neruda
No seré delicado
al agarrar tus manos,
no seré dulce
cuando tu piel
roce con mis labios.
No dejaré la libertad
que clama mi alma,
aunque espero morir
en tu boca que me condena.
Que no es tu nombre
el que provoca mis suspiros,
sino tu sombra desnuda
y mi edredón fundidos.
No quiero regalarte el aroma
de marchitas flores,
sino dejarte lo eterno
de escribir cartas de amor.
Porque no quiero poseerte
ni desprenderme.
Tan solo quiero que hagamos
lo que la primavera hace
con los cerezos.
HABLEMOS DE AMOR
“A batallas de amor
campo de pluma”
Luis de Góngora
Si hablo de amor,
es nacer, morir y resucitar
todo en un instante.
Es dolor, entrega y sacrificio,
que recorre angostos cañones
y se precipita en la cascada
de la traición, la derrota
y la conquista.
Si te hablo de amor,
son todas las guerras
pasadas y venideras.
Es hermoso, cruento y a veces fingido,
el amor es apostar la vida entera,
la luz, el silencio y el sudor
en una íntima posesión.
Si te hablo de desamor,
es esa playa sin orillas
ni atronadoras gaviotas.
Es la mirada que comienza huidiza
en los ojos del ser amado,
el recelo que llama a la puerta
y entra caminado a pasos de paloma.
Si te hablo de desamor,
es el otoño donde mueren
todas las flores que vio nacer la primavera.
Es la batalla perdida
siempre de antemano,
en una tarde de verano
bajo el calor de la luna.
Si te hablo de desamor,
es morir, morir y morir
en todo lo que es eterno.
NOCHE DE INVIERNO
“Somos soledades en convivencia”
María Zambrano
Primera noche de invierno,
el frío se extiende
sobre el anónimo asfalto,
reptando y abriendo sus dedos
cual ángel de la muerte,
robando el halo de la vida
a la ciudad dormida,
borrando huellas
de pasos ausentes.
Miro la luna a través del frío cristal,
me baña el reflejo de su luz,
aparento ser una yerta estatua de mármol,
lo único vivo es un ajado corazón
que late con tu recuerdo.
Me observa, al otro lado,
un negro gato que escapa
ágil por los tejados.
Anhelo la futura primavera
y de cómo se abrirán,
como estrellas, las flores
en un ritual eterno,
pero es solo un sueño
en la primera noche de invierno.
